Una sesión de fotos sin prisas, en la que lo único que tenéis que hacer es disfrutar del momento.

 

Es la excusa perfecta para volver a vestiros de novios. ¿No te apetece poder volver a ponerte tu precioso vestido de novia? pero esta vez podrás: saltar, bailar, mojarlo… lo importante es que disfrutéis del momento, sin preocupaciones, y sin tener que estar pendientes de que todos vuestros invitados os están esperando.